jueves, 28 de octubre de 2010
Los árbitros en el fútbol base
Después de cada fin de semana,muchas veces la palabra repetida por más padres sobre el partido de sus hijos es "árbitro". Que si no sabe el reglamento, que si era casero, que si pitaba en contra, que si era un chulo, todos hemos escuchado seguramente esto alguna vez y seguro que lo habremos dicho también. Yo cuando empecé de entrenador, era muy impulsivo, acostumbrado a hablar en el campo como jugador y comentarle las jugadas al árbitro e incluso protestar, a veces airadamente, pero como entrenador todo cambia. Esto me conllevó algunas expulsiones, siempre por quejarse, que no me llevaban a ningún lado hasta que un día me di cuenta de que no sirve de nada, lo pitado, pitado está y como entrenadores tenemos suficiente trabajo en que los chicos hagan lo que queremos (aunque se paseen en todos los partidos, la labor del entrenador es la de buscar defectos y arreglarlos y mejorar todos los aspectos del juego de sus jugadores) como para ponernos a criticar a los árbitros. Normalmente en las categorías de fútbol base tenemos 3 tipos de árbitros:
- El chavalín joven, que arbitra para sacarse una paga para sus caprichos, está empezando y muchas veces le puede la presión, sobretodo en partidos importantes.
- El abuelete, todo paciencia y ganas de enseñar a los críos, aunque no permitirá una protesta y muchas veces pierde la visión del juego por razones físicas
- El árbitro de media edad, que por capacidades físicas y edad debería estar en fútbol amateur, pero no ha demostrado lo suficiente como para subir de categoría. Normalmente son los que te lo acaban haciendo peor y muchas veces dando muestras de prepotencias.
Bueno parece muy negativa la clasificación, pero creo que me he dejado uno, el árbitro que pasa desapercibido, que no desentona y que deja jugar. Pero de estos nunca nos acordamos.
Mi recomendación, tanto a entrenadores como padres es que dejen al árbitro en paz y se dediquen al partido (el entrenador como he dicho antes a mejorar el nivel del equipo, y los padres a animar y disfrutar del partido, que no hacer de entrenadores, que eso ya lo discutiré en otra entrada). Mi última temporada como entrenador, no tuve ningún problema con los árbitros, incluso algunos me felicitaron por no quejarme. Para conseguirlo, pensaba lo siguiente: en un examen, en un trabajo, me gustaría tener pocos medios para realizar-lo correctamente y aún así tener a 50 personas chillándome que lo hago mal? Porque al final esto es lo que sucede. Los árbitros en fútbol base, muchas veces no tienen asistentes, poca experiencia y tienen que controlar un campo igual de grande y con los mismos jugadores. Gracias a estos árbitros (a los que siempre chillamos y llamamos malos) se pueden jugar esas enormes cantidades de partidos cada fin de semana y que los niños se diviertan. Así que lo hagan bien o mal, no montemos el espectáculo ni nos pongamos nerviosos, será mejor para nuestra salud y les daremos un ejemplo a los niños, ya que además de entrenadores, debemos ser educadores. Y para los árbitros que empiecen, intentarlo hacer lo mejor que podáis, no os amedrentéis por las críticas y intentar mejorar cada día (ir a ver a compañeros arbitrando va muy bien, ya que desde fuera del campo se ven los partidos de forma distinta) y sobretodo, pensar que tenéis un gran poder en el partido y después de este, así que no os dejéis llevar por las emociones, que a veces se fastidia las ilusiones de los chavales
Un saludo
Etiquetas:
arbitros,
entrenador,
futbol base,
mejorar,
opinion,
padres,
tranquilo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario